Este blog ha sido creado sin ánimo de lucro, no está adscrito a AdSense y no me reporta ningún tipo de beneficio económico o de cualquier otra índole. El único interés que me guía en este proyecto es la divulgación, el intento de llevar al gran público un aspecto del debate ciencia-fe que, considero, no es suficientemente conocido, pero que, no por esto, debe ser obviado si pretendemos construirnos un criterio global y objetivo sobre un tema de candente actualidad.


Todos los párrafos aquí reproducidos son propiedad intelectual única y exclusivamente de sus autores. Siempre que es posible se indicarán los títulos de los libros de donde fueron extraídos, así como el nombre y credenciales académicas de esos mismos autores. En algunos casos se proporciona al lector enlaces a librerías on line donde pueden adquirir sus obras. Al final del blog encontrarán una amplia bibliografía referente al debate ciencia-fe, donde se incluyen también todas las obras de divulgación consultadas en la progresiva elaboración del sitio.

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Bienvenidos :-)


Aprendamos más sobre el bosón de Higgs... con el padre Javier Igea :-)

la particula de dios

"El hombre siempre ha buscado saber de qué está hecho el cosmos. Nos va la vida en ello, y además tiene implicaciones para la vida moral de las personas y de la sociedad. Es en esta búsqueda donde debemos enmarcar este descubrimiento. En el mundo antiguo había una respuesta que no agotaba la realidad, sino que estimulaba una búsqueda mayor: el mundo estaría formado por los cuatro elementos de Empédocles*: tierra, fuego, agua y aire, y sus combinaciones lo explicarían todo. Mendeleyev*, en el siglo XIX dio otra respuesta al formular el sistema periódico de los elementos. En la segunda mitad del siglo pasado, se descubrieron en los aceleradores de partículas una maraña de partículas subatómicas que necesitaba una clasificación y un modelo matemático que explicase sus propiedades. Surgió así el modelo estándar (algo así como el primer sistema periódico) y la teoría cuántica de campos como explicación matemática de las partículas subatómicas descubiertas en los aceleradores.

      El descubrimiento del bosón de Higgs es muy importante porque confirma predicciones del modelo estándar de las partículas elementales y permitirá, cuando los datos estén analizados, decidir sobre algunas implementaciones de este modelo. Simplificando, podemos decir que el modelo estándar explica, entre otras cosas, que tanto los protones como los neutrones, que son los constitutivos del núcleo de los átomos, tienen una estructura interna y están a su vez formados por el confinamiento de otras partículas elementales que son los quarks. Esto es, es una explicación de la realidad material como una combinación de determinadas piezas con determinadas propiedades, algunas de ellas, por cierto, un poco exóticas.

      Estas piezas –las partículas elementales– serían los constitutivos de la materia, algo así como los ladrillos que conforman todo lo material. Este modelo clasifica las partículas elementales en quarks (existen seis tipos), leptones (seis tipos, entre ellos los electrones y los neutrinos) y las partículas mediadoras de fuerza (entre ellas el fotón y el gluón, encargado de mantener a los quarks juntos, y por ende, responsable de la estabilidad del núcleo atómico). Otro mérito del modelo estándar es explicar las relaciones que hay entre tres de las cuatro fuerzas que existen en la naturaleza: la electromagnética, la nuclear fuerte y la nuclear débil. Estas serían como tres manifestaciones distintas de un mismo fenómeno.

      Para entender qué es el bosón de Higgs hay que considerar que las partículas elementales se clasifican en bosones y fermiones, de acuerdo a una propiedad intrínseca que es el espín. Entender esta propiedad no es fácil, pues no tiene contrapartida en nuestro mundo macroscópico. El espín es el impulso angular intrínseco que tienen las partículas elementales. A nivel macroscópico, el impulso angular es como una medida de la inercia que tiene una masa que rota. A nivel cuántico las partículas elementales tienen una propiedad llamada espín, que es un impulso angular, y que está cuantizado. Puede tener valores enteros (0, ±1, ...) o fraccionarios (±½, ±3/2, ....) y de acuerdo a esto, las partículas se clasifican como bosones o fermiones respectivamente. Los segundos obedecen el principio de exclusión, mientras que los primeros, no. El mundo sería radicalmente distinto sin la existencia de esta propiedad de la materia. Así, el modelo estándar predice la existencia de una partícula, llamada el bosón de Higgs, que tendría una propiedad muy interesante, que es que la masa de las demás partículas elementales depende de él. Se postuló la existencia de esta partícula para explicar una anomalía en la masa (medida) del bosón W del modelo estándar. Para intentar entender el mecanismo, hemos de considerar que las partículas tienen campos cuánticos asociados, y el campo de Higgs sería el responsable de la masa del bosónW. La interacción de este bosón con el campo de Higgs daría origen a la masa de este bosón. Podemos explicarlo con una analogía: la masa es como la resistencia que experimenta una canica al moverse en una superficie untada de miel.

      De este modo el modelo estándar puede explicar la masa de las partículas elementales. Pero quedan sin explicar los campos cuánticos, todo un problema ontológico. El experimento permite un mayor conocimiento del universo material por tener una mejor comprensión de la física en los momentos inmediatamente posteriores al big bang. El universo, al expandirse tras el big bang experimentó un enfriamiento, al disminuir la energía cinética de las partículas que lo componen. Esta disminución de la violencia de los choques de las partículas elementales hizo que el universo pasase por diversas fases en su expansión hasta llegar a su estado actual.

      Podemos pensar para entenderlo mejor en lo que pasaría si calentásemos cada vez una roca cualquiera de nuestra tierra. Se derretiría, sus moléculas se evaporarían, después el gas se disociaría en átomos, los átomos se ionizarían y tendríamos plasma opaco (el interior de las estrellas) y, si seguimos calentando, los núcleos empezarían a partirse (condiciones del núcleo del sol), y si siguiéramos calentando llegaríamos a lo que ocurrió en los momentos inmediatamente posteriores al big bang. Esto es lo que ha hecho el experimento del CERN. Por esto, el bosón de Higgs permite conocer mejor por qué el universo es como es. De no haber existido, quizá no hubiera habido masa, y el universo no sería como lo conocemos; claro, que tampoco estaríamos aquí para contarlo.

       Las implicaciones religiosas de este descubrimiento no son tales. Reina una cierta confusión porque el bosón de Higgs ha sido llamado la partícula de Dios. Ésta es una mala traducción del título inglés de la obra de divulgación sobre el bosón de Higgs 'The God Particle' escrita por el premio Nobel Leon Lederman*. Es imposible expresar en español el sentido que en inglés tiene el título del libro sin hacer una paráfrasis. Una traducción más exacta es: la partícula dios. Sin duda se trata de una metáfora. Este nombre, dado a una partícula subatómica por el editor de un libro, no gusta a la comunidad científica y debe ser evitado, tanto por motivos científicos, como por motivos religiosos. La ciencia no trata directamente de Dios, pues éste no pertenece al mundo sensible, experimentable, aun cuando los creyentes pensamos que su acción en la historia puede ser detectada. Además, identificar a Dios con una partícula subatómica es una salvajada filosófica que nos llevaría al más radical panteísmo.

      Ahora bien, la trascendencia mediática y científica que ha tenido este descubrimiento sirve para plantear una vez más las preguntas fundamentales que el hombre se hace sobre sí mismo y sobre lo que le rodea. Detrás de cada científico hay un hombre que busca saber, y en las preguntas que hace a la naturaleza hay una pregunta implícita sobre sí mismo y sobre Dios. La negación de Dios a partir de la ciencia solo se podría dar en el caso imposible de que la ciencia estuviese acabada y diese una explicación última de todo. Pero, después de Gödel*, hay una pregunta que la ciencia no puede responder: ¿quién ha creado las leyes de la naturaleza que la ciencia descubre? La ciencia no puede explicarse a sí misma".



Javier Igea
Astrofísico y sacerdote
Doctor en Astrofísica por la Universidad de Nueva York

Fuente diario El Mundo



*Empédocles (490-430 a.C): Filósofo y político griego.
*Dimitri Mendeleyev (1834-1907): Químico ruso, célebre por descubrir el patrón subyacente en la, ahora llamada, tabla periódica de los elementos.
*Kurt Gödel (1906-1978): Lógico, matemático y filósofo austriaco-estadounidense. Célebre por formular los teoremas de la incompletitud. Le citamos también aquí, aquí y aquí.
*Leon Lederman (1922- ): Físico y profesor universitario estadounidense, Premio Nobel de Física en 1988 por sus trabajos sobre los neutrinos.


Cuando, en julio de 2012, el CERN anunció que había sido descubierta una partícula subatómica cuyas características parecían coincidir con las inicialmente atribuibles al bosón de Higgs, muchos ateos militantes (y poco informados, por lo visto) descorcharon botellas dentro y fuera de la red, no para celebrar el descubrimiento en sí, como hicimos los demás :-), sino porque creyeron hallar una "prueba irrefutable de la inexistencia de Dios" (¿?). Cabe suponer, aparte de otras consideraciones, que si esto hubiera sido así, si el descubrimiento del bosón hubiera borrado al Creador definitivamente del mapa cósmico y del debate filosófico, habría tenido lugar una deserción en masa por parte de todos los científicos religiosos que viven su vida profesional a caballo entre la fe y la Ciencia. ¿Para qué seguir siendo sacerdotes, pastores, imanes, etc. si resulta que Dios no está realmente ahí? ¿Por qué no dedicar todos sus esfuerzos exclusivamente a su labor científica y dejarse de "fantasías" :-)? Evidentemente, esta deserción no tuvo lugar; los sacerdotes católicos, pastores protestantes, imanes y demás religiosos científicos siguieron en sus puestos, ofreciendo apoyo y consuelo desde sus lugares de culto y, al mismo tiempo, trabajando para la Ciencia, al servicio del conocimiento y el saber, como el resto de sus colegas.

Eso sí, ellos, los científicos religiosos, lo hicieron con una alegría nueva que fortalecía y añadía un valor extra a su fascinante labor de descubridores: la de haber hallado otra razón, una más y muy poderosa, para apreciar la sabiduría del soberano Arquitecto que puso en marcha la asombrosa maquinaria de la creación.


"Soy creyente más gracias a la Ciencia que a pesar de la Ciencia" 

Francis Collins 
Médico y genetista 
Director del National Institutes of Health 
Ex director del Proyecto Genoma Humano


El físico A. Fernández Rañada nos habla sobre la pregunta de Leibniz y el reto que supone para la ciencia los teoremas de Gödel aquí.

La opinión de Peter Higgs (descubridor del célebre bosón) sobre el fundamentalismo ateo, aquí


La depresión, un escollo para el cientifismo

cerebro, depresion y cientifismo

Nos levantamos ayer, 12 de agosto, con la triste noticia de la muerte del actor norteamericano Robin Williams. Reconozco que me ha causado una honda conmoción, por lo inesperado, porque aún me parecía un hombre joven, porque admiraba su trabajo y porque, según ha trascendido, Williams podría haberse suicidado como consecuencia de una grave depresión...  Apenas podía creerlo; el hombre que tantas veces me hizo reír a carcajadas, que ostentaba una filosofía vital tan optimista, el niño grande de los ojos oceánicos y risueños, era profundamente desgraciado...  La pregunta es casi inevitable: Robin Williams ya era bastante rico cuando nació (su padre era un importante empresario de la industria del automóvil), más tarde, su buen hacer en el cine aumentó de forma desorbitada su ya considerable fortuna. Es de suponer, por tanto, que contaba con recursos más que suficientes para costearse el mejor tratamiento disponible actualmente en el campo de los psicofármacos... ¿Por qué, entonces, este trágico final?

Hace algunas semanas, leí una interesante reflexión del bioquímico español Javier Peteiro sobre las posibles respuestas a esta pregunta. No publiqué el texto en su momento porque me pareció que tocaba muy de lejos el tema principal de este blog, pero hoy, aturdida aún por el inesperado fallecimiento de uno de mis actores de culto, creo que podemos abrir un paréntesis para adentrarnos en los oscuros pasadizos de la mente humana y tratar de hallar, junto al doctor Peteiro, alguna respuesta a este enigma y, ya de paso, tal vez alguna esperanza.



"El simplismo cientificista basado en la reducción de lo que no es reducible, tiene dos serias consecuencias en Psicología. Por una parte, un enfoque puramente conductista del comportamiento humano. Por otra, reducir todas las emociones del sujeto a cambios de concentración en determinados neurotransmisores.

     En un enfoque conductista ingenuo triunfa una corriente iniciada por Martin Seligman, que preside el Centro de Psicología Positiva de la Universidad de Pensilvania, dedicado al estudio científico de las fuerzas y virtudes que capacitan a los individuos y comunidades a prosperar. Indica que la Psicología Positiva se funda en que la gente quiere llevar vidas satisfactorias y con significado, cultivar lo mejor de sí mismos y fomentar sus experiencias de amor, trabajo y juego. En la página del propio Seligman se tiene acceso a la realización de sus tests de felicidad y al remedio para puntuaciones bajas, ofrecido a través de la lectura de sus edificantes libros (sorpresa, sorpresa :-)). El caso es que la concepción 'positiva' ha calado en el lenguaje diario: no sólo hay que favorecer las energías positivas (como si las hubiera), sino que hay que 'pensar en positivo', se dice. Uno ya no es culpable de caer en tentaciones felicitarias, sino, por el contrario, de no ser feliz y autoestimado. Prestigiosos psicólogos y psiquiatras de nuestro país han contribuido a difundir en libros de autoayuda métodos de pensamiento positivo, con los que podemos alcanzar la necesaria felicidad. Estos psicólogos y psiquiatras 'positivos' asumen que en buena medida su especialidad ya ha cubierto bastante bien la enfermedad, lo negativo, y es hora de mejorar la condición de los sanos para hacerlos felices.  Pero tan falaz es pensar en esa felicidad ingenua como asumir que lo más contrario a ella, la depresión, es un problema resuelto.

     En el caso de la depresión el cientificismo imperante asume dos postulados: uno es que se conoce la fisiopatología de la depresión y otro es que se sabe cómo tratarla. Pero no hay base científica suficiente para ninguno de los dos.

     Se asume generalmente que la depresión obedece a un déficit de neurotransmisores (monoaminas) en las hendiduras sinápticas (lugares de comunicación interneuronal) de determinadas regiones cerebrales. Pero esa es una conclusión cuya base esencial reside en el efecto conocido de los antidepresivos mayoritarios. No hay mucho más. Sólo algunos experimentos en modelo experimental (ratones nadando), mediciones de metabolitos en cadáveres y algunas observaciones de neuroimagen. Pero de todo lo observado y experimentado hasta ahora, la hipótesis de la depresión causada por un déficit de monoaminas sigue siendo eso: una hipótesis. Tampoco otras, como la basada en una hiperactivación del eje hipotalámico-hipofisario en respuesta al stress (casos de maltrato infantil, por ejemplo) o la implicación de otros mediadores tienen de momento suficiente fuerza. Incluso se ha pensado en la posibilidad de una etiología vírica. Sólo desde hace pocos años se está profundizando en el conocimiento de la posible importancia de mecanismos básicos 'río abajo': transducción de señal, factores de crecimiento (BDNF), etc. El caso es que, a día de hoy, no se conoce ningún mecanismo bioquímico que explique adecuadamente por qué una persona se hunde sin causa aparente en un cuadro de depresión mayor. 

     Los antidepresivos se desarrollaron a partir de observaciones iniciales que indicaban su efecto beneficioso en pacientes deprimidos. Se llevan manejando mucho tiempo y se aceptan dos inconvenientes asociados a su uso, como un tiempo de latencia importante para que empiece a reconocerse su efecto beneficioso y los efectos secundarios que comportan, a veces graves. Por esta última razón, la síntesis de nuevos antidepresivos, basados en inhibir selectivamente la recaptación de serotonina, como el popular Prozac, fue muy apreciada, ya que estos productos parecían tener la misma eficacia de los antidepresivos clásicos y muchos menos efectos secundarios. Nuevos antidepresivos, como los 'duales' o el bupropion, que actúa sobre la dopamina, completaban un aparente gran arsenal terapéutico contra la depresión en sus diferentes formas y grados. 

    Pero las cosas no parecen ir tan bien. Un meta-análisis reciente mostró que la diferencia, estadísticamente significativa, entre un placebo y los antidepresivos más 'populares', fue clínicamente despreciable y sólo reconocible en casos de depresión severa, y no tanto por una mayor eficacia del antidepresivo cuanto por un menor efecto del placebo. Quizá la crítica más seria hecha a esta publicación resida en que los autores han hecho su estudio durante un tiempo inferior a seis semanas, ya que se aduce que el tiempo de latencia de los antidepresivos podría suponer diferencias clínicas con placebo más manifiestas a largo plazo, pero aun así, sería muy discutible la eficacia de un fármaco que tarda más de mes y medio en mostrar su efecto. El problema no se ciñe sólo a los antidepresivos más novedosos, sino que también se ha dado con los tricíclicos clásicos, como la imipramina.

     En ausencia de explicación bioquímica necesaria y suficiente y con tan pobre arsenal terapéutico, persistir en no ver en la depresión más allá de un trastorno neuroquímico, a corregir haciendo que aumente la serotonina o cualquier otro neurotransmisor, equivale a interepretar uno de los más angustiosos dramas humanos, letal en una fracción importante de casos, de una forma ingenua y a la vez dañina. 

     Quizá sea la depresión en donde el frío enfoque cientificista revele mejor su visión anticientífica del ser humano, de su sufrimiento y del absurdo existencial en el que la persona se puede llegar a instalar".

Paréntesis en gris añadido

Javier Peteiro 
Bioquímico y doctor en Medicina 
Jefe de la sección de bioquímica del complejo hospitalario universitario de A Coruña
Extractos de "El autoritarismo científico", 2010 
 

(Clic sobre el enlace si desean adquirir el libro desde una librería on line)

Otro post sobre la complejidad de la mente, aquí. 


***



Robin Williams era creyente y, como este blog va de citas y de Dios, les dejo, ya para acabar, una de sus frases geniales. En una ocasión alguien le preguntó qué le gustaría que el Creador le dijera cuando llegara al Cielo. Robin contestó:

“Tienes un asiento en primera fila... en un concierto a dúo de Mozart y Elvis"  
:-)


Descansa en paz, querido Capitán.




The reductionism delusion :-)

las matematicas y dios

"El excelente principio de la mecánica cuántica con el átomo de hidrógeno se agota lentamente en las arenas de las aproximaciones cuando avanzamos hacia situaciones más complejas... Esta decadencia en la eficacia de los algoritmos matemáticos se acelera cuando nos situamos en la química. Las interacciones entre dos moléculas de cualquier grado de complejidad escapan a una descripción matemática precisa... En biología, si tomamos como excepciones la teoría de la población y la genética formal, el uso de las matemáticas queda relegado al modelado de unas pocas situaciones locales (transmisión de impulsos nerviosos, flujo sanguíneo en las arterias, etc.) de leve interés teórico y limitado valor práctico... La degeneración relativamente rápida de los usos posibles de las matemáticas cuando pasamos de la física a la biología es, ciertamente, algo conocido entre los especialistas, pero hay reticencia a explicarla al gran público... La sensación de seguridad aportada por el planteamiento reduccionista es, de hecho, ilusoria".

René Thom
Matemático francés
Fue el fundador de la Teoría de las Catástrofes


***


"Al principio y al final nos encontramos siempre con el misterio. Podríamos decir que nos encontramos con el designio de Dios. A este misterio se acerca la matemática, pero sin penetrarlo"


Ennio De Giorgi
Matemático italiano, uno de los más influyentes del s. XX
Universidad de Pisa
Célebre por sus trabajos en el estudio de superficies mínimas y la regularidad de las soluciones elípticas de ecuaciones diferenciales parciales


 ***


La matemática es el instrumento que nos permite estudiar cómo se desarrollan ciertos fenómenos, pero nunca podrá explicarnos por qué. ¿Por qué existen las leyes físicas? ¿Por qué es posible organizar partes de nuestra consciencia en fórmulas lógicas sin las cuales los objetos mismos no son concebibles? Son preguntas filosóficas que no admiten respuestas científicas, no en el sentido riguroso de la Ciencia, y mucho menos en el plano lógico"
 
Antonio Marino
Profesor de Matemáticas en la Universidad de Pisa 


***


'La espléndida certeza que siempre había esperado encontrar en las matemáticas se perdió en un laberinto desconcertante'.

Bertrand Russell 
Filósofo, matemático, lógico y escritor inglés
Premio Nobel de Literatura en 1950


(Russell pronunció esta sentencia en 1959,  58 años después de haber afirmado con contundencia que la única verdad posible está en las matemáticas. La juventud es vehemente :-))


Sobre la famosa "tetera de Russell",  aquí.



Estamos inmersos en una realidad que por principio ya no permite reduccionismo alguno.

Hans-Peter Dürr
Físico alemán
Doctor en Física, Filosofía y Ciencias Humanas
Profesor de la Universidad de Múnich 
Fue alumno y colaborador de Werner Heisenberg y director del Instituto de Física Max Planck de Múnich



*Reduccionismo: actitud filosófica, muy extendida en el mundo de la ciencia y, sobre todo, del cientifismo ateo, según la cual la reducción es suficiente para resolver diversos problemas de conocimiento, por considerar que la totalidad de un objeto sólo es la suma de sus partes. Bastaría, por tanto, diseccionar el "objeto" hasta reducirlo a su mínima expresión para deducir de este modo su realidad completa.


Más reflexiones sobre el fin del reduccionismo, aquí, aquí y aquí.

 

Dios está más allá de la Ciencia

cosmonauta

"Dios está más allá de la Ciencia y cada cual es libre de afirmarlo, negarlo o simplemente no plantearse la pregunta sobre su existencia. El saber científico de una persona puede facilitar tanto su ateísmo como su creencia, pero dar el salto de hacer de ello una cuestión científica es una mera extrapolación cientificista. Las visiones cientificistas de Dios, en uno u otro sentido, no son modernas. Nikita Jrushchov* dijo 'Gagarin* estuvo en el espacio, pero no vio a ningún Dios allí'. John Glenn* lo percibió de otra forma: 'Mirar este tipo de creación y no creer en Dios es para mí imposible'. Teniendo en cuenta las dimensiones del universo, parece ridículo que Dios se 'localice' precisamente en órbita terrestre. Por otra parte, si se cree en Él tampoco se hace preciso entrar en órbita para reafirmar la fe.

     Cuando desde el cientificismo se habla de Dios despreciando el discurso filosófico y religioso que se ha ido dando a lo largo de la Historia, se acaba manejando, para afirmarlo o negarlo, un concepto infantil antropomórfico".


Javier Peteiro 
Bioquímico y doctor en Medicina
Jefe de la sección de bioquímica del complejo hospitalario universitario de A Coruña
  Extracto de "El autoritarismo científico", 2010



*Nikita Jrushchov: Fue dirigente de la Unión Soviética durante una buena parte de la Guerra Fría. Primer Secretario del Partido Comunista de la Unión Soviética entre 1953 y 1964.
*Yuri Gagarin: Fue el primer ser humano que viajó al espacio exterior a bordo de la nave Vostok 1. Todo parece indicar que la frase atribuida a Gagarin sobre Dios es apócrifa, pero Jrushchov tenía buenas razones, en este caso políticas, para desear que fuera cierta.
*John Glenn: Astronauta, piloto militar y político estadounidense.


 Más información sobre la imagen infantil que los ateístas suelen tener de Dios, aquí y aquí.

David Bohm y la materia inteligente

dios y la fisica cuantica

"La cuestión es si la materia es burda y mecánica o se torna cada vez más sutil hasta volverse indistinguible de lo que la gente llama mente"

David Bohm
Físico y filósofo estadounidense
Realizó importantes aportaciones en el campo de la física teórica y la neuropsicología


***


"(David Bohm) es el único que puede ir más allá de la mecánica cuántica... A través del tiempo, los libros de Bohm han ido ganando un estatus de culto, debido en parte al enfoque filosófico detrás de los mismos, que supera el positivismo..."

Albert Einstein
Físico alemán
Premio Nobel de Física en 1921 



*Positivismo: postura filosófica que sostiene que el único modo de alcanzar el conocimiento real es a través del método científico.


Otros posts sobre la misteriosa naturaleza de la materia, aquí y aquí.

Todos los posts sobre Einstein, aquí.


La razón de las cosas

universo dios y la ciencia

"La fe es esencial para un científico, que siempre debe estar comprometido íntimamente con la creencia en que hay un orden en el universo y en que la mente humana puede entenderlo".

***

"No me parece que haya ninguna justificación para la opinión dogmática de que el notable fenómeno de la individualidad humana pueda expresarse, completa y únicamente, en términos de los átomos y las moléculas". (Una ampliación más detallada de este punto aquí).

 ***

"El fin de la ciencia es descubrir el orden del universo, para entender a las cosas y al hombre. El fin de la religión es llegar al entendimiento del propósito y el sentido del universo y de cómo encajamos nosotros en él. Aunque entender el orden no es lo mismo que entender el sentido, no son cosas muy lejanas, como sugiere el idioma japonés, en el que física se dice butsuri, cuyo significado literal es las razones de las cosas, ligando así la naturaleza y el sentido del universo. La mayoría de las religiones ven un origen unificador de ese sentido; es a esta fuerza suprema cargada de propósito a lo que llamamos Dios".

Charles H. Townes
Físico estadounidense célebre por sus trabajos sobre la teoría y las aplicaciones del máser
Fue profesor, entre otras, en la Universidad de California Berkeley
Premio Nobel de Física en 1964


Álvarez-Gaumé y la teoría del multiverso

universo


"Hay gente que se pregunta qué pasó antes del principio. Una teoría postula que el cosmos es eterno y se van produciendo burbujas en diferentes sitios. Algunas de ellas producen mundos grandes, otras derivan en cosmos pequeños y otras colapsan de inmediato. Dentro de cada una las leyes cambian. Nosotros estaríamos en la sección donde permiten que haya bacterias.

Este tipo de pensamientos me deja bastante frío. Es posible que estas preguntas no se puedan responder hoy, pero eso no significa que sí se despejen en el futuro. Para los alquimistas del siglo XV, las diferencias entre los átomos se explicaban como si fuera magia: nadie lo podía explicar. En aquella época ya se observaban los planetas y la expansión de los gases, pero nos llevó cuatrocientos años entender la estructura de los metales y los átomos de los alquimistas, gracias a los hallazgos de la mecánica cuántica y el electromagnetismo. Si entonces hubiéramos exigido una explicación inmediata, se habrían inventado conceptos como los multiversos para explicar por qué los elementos tenían propiedades tan distintas.

Tampoco hay que negarse a la posibilidad de que sepamos menos de lo que pensamos".


Luis Álvarez-Gaumé
Físico español
Director del grupo de Física Teórica del CERN (Organización Europea para la Investigación Nuclear)

Extracto de una entrevista concedida a Luis Miguel Ariza para la revista de divulgación "Muy Interesante"



Más entradas sobre la teoría de los múltiples universos aquí

"¡Ya lo sabemos todo!" :-) (Leído al pasar II)

preguntas


"Ningún fenómeno de la naturaleza se omite en este tratado... No hay nada visible o perceptible en este mundo que no haya explicado yo".

René Descartes
Físico, matemático y filósofo francés
Texto extraído de su obra "Principios de filosofía"

Año 1644


***


"Probablemente nos estamos acercando al límite de lo que podemos saber sobre astronomía".

Simon Newcomb
Astrónomo estadounidense-canadiense

Año 1888


***


"Las leyes y hechos más  importantes de la ciencia física ya han sido descubiertos, y ahora están tan firmemente establecidos que la posibilidad de que sean suplantados a consecuencia de nuevos descubrimientos es extremadamente remota".

Albert Michelson
Físico estadounidense de origen polaco
Premio Nobel de Física en 1907

Año 1894


***


"Ya no hay nada que descubrir en física"

William Thomson, lord Kelvin
Físico y matemático inglés

Año 1900


Todas estas frases célebres fueron pronunciadas antes de que llegaran los grandes descubrimientos del siglo XX, esos que cambiaron para siempre el modo en que entendemos el mundo: la teoría de la relatividad, la fisión y fusión nuclear, el descubrimiento de otras galaxias más allá de la nuestra, la teoría del Big Bang, y, sobre todo, la desconcertante física cuántica, entre otros. 

Pero no aprendemos :-)



"La Ciencia ya ha explicado el 99'99999999999 ... % de todos los misterios del universo"

Sentencia de un anónimo y optimista ateo en un foro sobre el debate ciencia-fe

Año 2014 



Teníamos nuestra sección de humor muy abandonada
:-)



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